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Entrevista presidente ANEF Aysén: “En Chile no hay democracia. Con el diseño de correlaciones de fuerzas que te da la Constitución, lo que tienes es una dictadura encubierta”

  Publicado el 28 de Marzo, 2012

Entrevista exclusiva al Presidente ANEF Aysén, Julio López.

El presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales, ANEF, de la Región de Aysén, Julio López, participó activamente en el Movimiento Social Por Aysén. Es un vocero más de la mesa social que viajó a Santiago para juntarse con el Gobierno y buscar el fin de la represión y una solución a las 11 demandas de los Patagones. El periodista de profesión se dio un tiempo para hablar con Comunicaciones de ANEF, desvelar las raíces de este movimiento que marcó la agenda social en el último mes y sus proyecciones. Comentar las ambiciones de una ciudadanía con anhelos de dignidad y democracia. El sueño patagón que camina a paso firme bajo el lema “Tu problema es mi problema.”

¿Cómo llega a casa el Movimiento Por Aysén luego de su paso por Santiago?
Vinimos a buscar la tranquilidad para los 22 compañeros querellados a través de la Ley de Seguridad del Estado y la paz para nuestro pueblo, nuestra Patagonia, respecto de la actuación de las Fuerzas Especiales. Una representación policial que todavía no entiendo cómo está incorporada a carabineros,  ya que están mucho más cerca de ser soldados que policías. Es una fuerza paramilitar que se ha estado utilizando en la Región de Aysén  y también, tengo sospechas; en la Araucanía. Es una fuerza de ocupación. Eso consideramos que lo conseguimos, a través de la conversación con el ministro Hinzpeter y luego con el ministro Larroulet. Sentimos que el Gobierno ha dado buenas señales al respecto y obviamente el Gobierno quería señales nuestras. Pero, hay buenas sensaciones debido a que el Ejecutivo leyó la carta que les enviamos pidiendo soluciones a esos dos puntos. Ellos respondieron con una invitación a conversar en La Moneda. Este gesto fue respondido por nosotros a través de los desbloqueos, a su vez, han vuelto a responder entregando voluntad en la no persistencia en estas querellas y eventualmente su retiro. Se ha retomado una confianza que se había quebrado. Entonces eso da un buen pie para seguir conversando. También nos llevamos lo que es la instalación de la zona franca. Quedan otros puntos para conversar, pero al menos hoy en día hay condiciones para sentarse a conversar.
¿Qué les pidió a cambio el Ejecutivo?
Restablecer la Paz Social. Se habían producidos algunos saqueos y bloqueos. Por lo tanto, hemos contribuido en todo lo que está al alcance de nuestras manos para evitar que se siguieran produciendo estos hechos.
¿En qué quedaron las demandas para los trabajadores fiscales y públicos?
Está en el acuerdo que se firmó en La Moneda, pero no hay nada explicito. Como no lo hay para los otros sectores. Entendemos esto como el  reinicio de las conversaciones. Obviamente, esta es otra etapa del movimiento, nos vamos con una satisfacción tremenda. Los del sector público, los sindicalistas, volvemos con una tranquilidad enorme. En caso que el Gobierno no quiera honrar su palabra, tenemos el contacto para poder hablarle a Chile. Y Chile va a estar pendiente. Si tenemos que hablarle a Chile, seguramente no van a ser solamente los patagones que se estén movilizando, sino que otros lados que se estén iniciando en un proceso de desarrollo y que deseen hablarle a Chile. En una de esa nos juntamos todos en una sola pelea, y a lo mejor, por fin, cambiamos el país.
¿En qué momento deciden viajar a Santiago?
Fue muy rápido. Cuando hablamos con el ministro Hinzpeter pidiendo esas dos cosas, que mencioné anteriormente, y el ministro responde a través del Senador Horvarth. Nos juntamos con Horvarth como a las 22 horas. Tuvimos que dar una larga discusión, una discusión que no fue fácil, donde primó la perspectiva de la discusión que se venía dando en la mesa, que era ponerle presión al Gobierno desde Santiago.  Nacionalizar el conflicto.  Además, lo importante era tener espacio en profundidad con los medios de comunicación, los mal llamados “alternativos”. Buscar más respaldo político lo más transversal posible y tercero unirnos con el mundo social. La primera y la tercera los logramos con creces. La CUT nos permitió tener un espacio con el mundo social, popular de Chile y además con los medios alternativos. Es valioso, porque nos permite una red para hablarle a Chile. Como dijo Misael Ruiz, llegó el momento de hablarle a Chile, pero al Chile que no confía en la televisión. Al que no cree en los comunicados oficiales. Ese Chile que sospecha que hay un mensaje de Aysén que no le llega a través de los medios de comunicación masivos.
Asamblea Constituyente
¿Hay una conciencia que en el fondo las 11 demandas no se van a cumplir sin un cambio sistémico? ¿Por eso hablarle a Chile, para lograr un cambio estructural?
Las 11 demandas se pueden cumplir sin cambiar el sistema, depende solamente que exista voluntad del Ejecutivo. No son tremendas demandas que tengan que ver con el sistema. Solo hay una demanda que apunta directamente a la correlación de poder, a las correlaciones de fuerzas. Que es la que propusieron los compañeros de las organizaciones sociales que son llamadas anti represas, que están planteando una forma de ver la Patagonia. Estamos pidiendo de alguna forma, pan, mantequilla y agua; y aquí lo que están pidiendo es el derecho a sembrar para hacer ese pan. Es el derecho a poder decir algo los que vivimos en un lugar y decidir el futuro de ese lugar. Tenemos claridad que Chile tiene que avanzar -y esto  lo digo como dirigente de la ANEF- porque es una discusión que tenemos instalada y conceptualizada; es que el mundo popular tiene que avanzar no por demandas sectoriales, sino avanzar en una lucha para botar este sistema apuntando en  acabar con la Constitución.
¿Avanzar hacia una Asamblea Constituyente?
Sin duda que hablamos de una Asamblea Constituyente. Pero, desde la propia ANEF, tenemos un documento que se llama “Chile país de mayoría” en el que nosotros derechamente nos planteamos disconformes con el país y en la sociedad que se representa en este Estado. Un Estado mal diseñado respecto a los intereses del pueblo. Junto a Joel Chodil, de la CUT, y a Alejandro Huala, del sector municipal, planteamos que la lucha social debe dirigirse en la busca de una nueva sociedad. Por ende, de un nuevo Estado. Ese nuevo Estado tiene que ser moldeado desde una nueva Constitución que nazca desde la democracia, que no solo nazca de una democracia perfectible, sino que nazca desde las bases del pueblo, desde abajo, desde las fuerzas movilizadas. Una Constitución escrita desde el pueblo, desde las mayorías, no desde los iluminados. Nosotros en Coyhaique, para el último paro de la CUT, en agosto del año pasado, quemamos la Constitución en un acto público. Hicimos una Constitución grande y la quemamos junto a los estudiantes y a los pobladores. Para no quedarnos con el aspecto destructivo, porque es muy fácil destruir -y ahí te quedas con el rechazo- escribimos nuestra propia Constitución. Lo que queremos para construir una nueva sociedad. Tenemos la esperanza que la lucha que se ha dado en la Región de Aysén sea un ejemplo para otras luchas en otras partes del país. No encasillada en un territorio geográfico específico, puede ser de otro tipo de segmentación, pero que tenga otro grado de madurez y así sucesivamente. Avanzado en primer lugar en una lucha nacional y en segundo lugar a una lucha cada vez más madura, orgánica, que busquemos convencidos la lucha para una sociedad nueva. Ya que este sistema se para frente a ti, y es su trampa, se para como la matrix, como la única realidad posible. Por lo tanto, lo que tenemos que hacer todos los pobladores desde nuestra ignorancia, es pensar en el Estado que queremos, en el país ideal, en el Gobierno que queremos, en la juventud ideal, en el trabajo ideal. Y a partir de eso, pensar en el Estado que queremos y pensar en serio en eso. Pensar como lo expresamos, que tipo de libertades queremos. Juntarnos con los pobladores, los trabajadores, los pescadores, los mineros, campesinos a discutir transversalmente sobre eso. Tenemos que poner como objetivo el diseño de un país nuevo y para eso tenemos que atrevernos a pensar en grande.
¿Estás desvelando la clave de la efectiva articulación de las organizaciones representadas en el  Movimiento Social por Aysén?
Ese es un mérito de los pescadores. Ahora,  mirando hacia atrás habíamos dado muchos pasos a la convergencia de la lucha. Los primeros que fueron transversales, fueron las organizaciones anti represas. Tanto en sus aspectos socio económicos, etarios y políticos. Fueron capaces de generar una reacción nacional de manera histórica. Luego, en el paro de la CUT fue donde nos juntamos los del  sector privado, público, los estudiantes con el movimiento anti represa, junto a organizaciones vecinales, donde no solamente dijimos vamos al paro de la CUT, sino que hagamos un petitorio para la región, uno de todos nosotros. Ese petitorio tenía como primera demanda la eliminación de la Constitución vigente y la redacción de una nueva en una Asamblea Constituyente. Por eso termina este paro con la quema de la Constitución y con la redacción de una nueva. Luego vienen los pescadores y nos comentan que  se van a movilizar.  Nos dicen que  están acostumbrados a dar luchas muy duras, pero que se han dado cuenta que si sitian la ciudad la ciudadanía paga un costo enorme, entonces que este costo sea un beneficio para todos. Nos dijeron: “queremos que ustedes luchen por nosotros”.  Entonces nos dirigimos a nuestras bases –la represión ya se había instalado-  diciéndoles que los llamábamos a paro, no para engordar nuestros bolsillos, sino para hacernos dignos al gesto de amor y unidad al que nos están llamando los pescadores y créeme que caló.
¿Cuán dura fue la represión? ¿Cómo la viviste?
Si algo nos enseñó Clotario Blest y todos los grandes referentes del sindicalismo en Chile, que han ido moldeando la trayectoria y avance del movimiento sindical es la unidad del pueblo más que en las de los trabajadores, y en la acción no violenta. Si las fuerzas de ocupación entran donde el vecino y le pegan a mi hermano, creo que no es el adecuado salir a marchar, sino salir a defenderse. Tienen derecho a defenderse y no sólo en su propiedad privada. Tienen  derecho a defender su tierra. Bajo esa lógica me tocó el honor de estar junto a los pobladores de la Pedro Aguirre Cerda. El honor de estar en las barricadas del puente Presidente Ibañez, cuando los pescadores expulsaron a las fuerzas especiales de ahí. Me tocó el honor de estar en la barricada del puente de Coyhaique, cuando fuimos barridos por las Fuerzas Especiales, en la Plaza  y en el sitio de la ANEF. En uno de esos episodios, los carabineros me pillaron fuera de la ANEF, cometí un error, lo pague caro; y entre siete me golpearon. Me salvaron compañeras de los sindicatos más humildes de Coyhaique. Esa solidaridad que se vive en la lucha, en la barricada, es una lección de humildad tremenda. Cuando llega la represión no te preguntan si eres de la ANEF o de otros sindicatos, la represión y el sistema nos golpea a todos por igual.
¿Qué significa para ti hoy una barricada?
Es una expresión preciosa de respuesta, de control territorial,  de  familia. Una expresión preciosa de que  mi responsabilidad no comienza solamente de la puerta hacia adentro, sino que tengo la responsabilidad social con mi comunidad, con mis vecinos y eso se expresa en esa barricada. Para conversar, tomar mate, saber lo que está pasando, para escuchar la radio, saber lo que le está sucediendo a los vecinos de otra ciudad y/o para evitar que las fuerzas de ocupación paramilitar entren a mi población, les peguen a nuestros niños, a nuestras mujeres y gaseen nuestras casas.
¿Antes de iniciar el movimiento los patagones estaban familiarizados con los conceptos de autodefensa y resistencia?
En dictadura se dieron peleas bastante duras allá. La Pedro Aguirre Cerda es una población muy mítica en la resistencia en contra de la dictadura. Si había algunas nociones de eso y si había gente que había dado esa lucha. Otra cosa es la gente de la pesca artesanal que está acostumbrada a ganarles a los pacos.
¿Qué pasa con la supuesta querella en tu contra en la que pasarías por fiscalía militar?
Pedí a la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento  que le exija al Director General de carabineros que aclare sus dichos. Porque lo percibo como una amenaza. Justo el día que en la madrugada carabineros desata la más feroz represión en Coyhaique, una ciudad de 50.000 habitantes, que en 3 horas de pelea en la sede de ANEF atendimos a 50 heridos y en la calle a 15 más. Además de eso bombardearon la entrada  del hospital regional, el único de la región que tiene  servicio de urgencia. En esa etapa golpean a un camarógrafo del canal Santa María, y siete efectivos policiales me emboscan y me dan una paliza a las afueras de la sede de la ANEF. Ese día constato lesiones en el hospital, tengo el certificado, y luego pongo una denuncia contra carabineros; ese mismo día en la Comisión de Derechos Humanos, nosotros mientras tanto pidiendo su renuncia por el actuar desvergonzado de las fuerzas de ocupación, justo ese día, luego de un mes de cuando hicimos la ocupación pacífica de la comisaría; el le dice a la comisión que estaban pensando en denunciarme a fiscalía militar por el delito de sedición impropia. Bajo su interpretación, habría llamado a los oficiales a rebelarse con sus mandos. Pero, el discurso que hicimos a los sub oficiales es que no debían tener una obediencia ciega a los mandos que les obligaban a golpear a su propio pueblo, es decir confrontar a pobres contra pobres. He pedido que aclare sus dichos ante la Comisión de Derechos Humanos porque es una amenaza frente al sindicalismo. El general intentó salir del paso amenazando para que retiremos nuestras demandas. Me la da impresión que ya no tiene posibilidad de negar la brutalidad con que han actuado carabineros.  Es más ese día, debe reconocer que ocupan balines de acero. Cosa que el General de Carabineros de Aysén había negado un montón de veces.
¿Cuáles son las proyecciones del movimiento?
Creo que las bases van a responder bien. Hay muchas expectativas. Nosotros como mesa tenemos un trabajo quizá más arduo que el de antes y está la dificultad añadida de que las bases van a querer volver a sus vidas normales. Por su parte, la mesa va a tener que seguir negociando con el Gobierno. No obstante, nos vamos con la confianza que existe un nexo formal tanto con le medios de comunicación alternativos y el mundo social en Chile. Además, está la firme convicción en la Patagonia que el Gobierno tiene que cumplir con sus promesas, con sus acuerdos y bajo esos puntos se tiene que avanzar. Pero, que no quepa ninguna duda que si llamamos a movilizaciones la gente lo va hacer con mayor fuerza. Desde la Patagonia vemos que la gente en Chile se cansó de que le metan el dedo en la boca. Y eso te da cuenta del estado de ánimo del pueblo de Chile y no solo de los patagones.
¿Este movimiento reveló que en Chile no existe una democracia?
En Chile no hay democracia. Con el diseño de correlaciones de fuerzas que te da la Constitución, lo que tienes es una dictadura encubierta. En Chile podemos elegir gobernantes, pero no nuestro futuro. Una Constitución debe otorgarle al pueblo o le conserve al pueblo un nivel de soberanía a través del poder de revocación de la autoridad,  y que puedas revocar desde a un Presidente hasta un alcalde. Bajo esa lógica contratas a un trabajador por los años que están estipulados, lo invistes de ciertos privilegios y le pides que haga un trabajo maravilloso que es representarte. Porque es tu trabajador. Pero resulta que en Chile al iniciar su labor, al otro día no puedes despedirlo. Pero, a cualquier trabajador en Chile, por no hacer bien el trabajo es despedido. Es más en el sector público es despedido sin justificación alguna, sin indemnización, estamos en el mundo al revés.

Entrevista realizada por el periodista, Carlos Philippe Concha Olivares.

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