ANEF inaugura su XXVI Asamblea Nacional con un llamado a defender el Estado democrático y fortalecer la organización sindical

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Cerca de 400 dirigentes y dirigentas participan en esta instancia que contempla debate político-sindical, trabajo en comisiones, rendición de cuentas, homenaje a Alicia Lira Matus y la definición de un plan de acción para enfrentar los desafíos del empleo público.

Una Asamblea para debatir y actuar

Con la participación de dirigencias sindicales provenientes de distintos territorios y servicios públicos del país, la Agrupación Nacional de Empleados y Empleadas Fiscales (ANEF) inauguró su XXVI Asamblea Nacional Ordinaria, que se desarrolla entre el 1 y el 3 de septiembre de 2026 en el Círculo Español de Santiago.

La instancia reunió en su primera jornada a cerca de 400 dirigentes y dirigentas en  un espacio democrático de deliberación, rendición de cuentas y definición de orientaciones para el futuro de la organización. El encuentro busca analizar la situación del empleo público, fortalecer la acción sindical y construir propuestas en defensa de un Estado democrático, social y al servicio de la ciudadanía.

Este martes 1 de septiembre se desarrolló el acto inaugural de carácter político-sindical, el que contó con los saludos de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales (CLATE), y la presencia de autoridades del gobierno, además de una presentación musical y el foro “¿Qué empleo público necesita Chile? Desafíos para el Estado y sus trabajadores/as”.

Durante estas jornadas se presnetan las cuentas de la Comisión Organizadora, del Directorio Nacional y de la Secretaría de Finanzas, además de informes de la Comisión Revisora de Cuentas, el Tribunal de Disciplina y la Comisión Nacional Electoral. La agenda incluye trabajo de comisiones, sesiones plenarias, presentación de informes, votación de resoluciones finales y la elección de la Comisión Revisora de Cuentas.

Una comisión organizadora activa

En este primer día de Asamblea fue el turno de la presentación de la gestión de la Comisión Organizadora, presidida por la vice presidenta e comunicación y difusión, Marcela Silva. En su informe de dieron detalles del trabajo realizado, iniciando con la convocatoria a la Asamblea fue realizada por el Directorio Nacional el 29 de julio de 2026, conforme a los estatutos vigentes y al Reglamento de la Asamblea Ordinaria. Para llevar adelante este proceso se mandató a diez dirigentes nacionales para integrar la Comisión Organizadora.

La comisión quedó conformada por Marcela Silva Nieto, como presidenta; Carlos Insunza Rojas, vicepresidente; Francisca Rivas Gómez, secretaria; y Oriana Urrutia Grez, tesorera. También integran el equipo las directoras Ana Mujica Ulloa, Ángela Rifo Castillo, Gloria Jara Zubicueta, Katherine Valle González, Náyade Zúñiga Romo y Victoria Escalante González.

Como parte de su trabajo, la comisión elaboró y difundió seis comunicados a través del sitio web, las redes sociales y los correos institucionales de ANEF. En ellos se informó sobre la constitución de la comisión, los requisitos para participar como delegadas y delegados oficiales, la citación publicada en el diario El Mostrador, la fecha y el lugar del encuentro, las condiciones de acreditación, el pago de cuotas sociales y la presentación de certificados de vigencia.

Asimismo, se comunicaron los plazos de inscripción, inicialmente fijados para el 21 de agosto y posteriormente ampliados hasta el 24 de agosto de 2026. También se informó sobre la participación de delegadas y delegados fraternales, los procedimientos de acreditación y la inscripción de cuatro postulantes a la mesa directiva de la Asamblea, con plazo hasta el 27 de agosto.

La Comisión Organizadora sostuvo además reuniones de coordinación con equipos asesores para definir la metodología de trabajo de las comisiones y facilitar el debate sobre las materias centrales de la Asamblea. En total, desarrolló doce reuniones de trabajo, junto con coordinaciones permanentes con el equipo administrativo de apoyo.

Comunicación, logística y participación

La organización preparó una línea gráfica específica para la difusión de la Asamblea en las distintas plataformas comunicacionales de ANEF. También se habilitó un código QR para acceder al kit de documentos, que incluye normativa, comunicados, el Plan de Lucha y otros antecedentes relevantes para la participación de las dirigencias.

En materia logística, se realizaron cotizaciones y coordinaciones para asegurar el desarrollo del acto inaugural, el trabajo de comisiones, las cuentas y las sesiones plenarias. Tras este proceso, se definió el Círculo Español, ubicado en avenida Libertador Bernardo O’Higgins 1550, Santiago, como sede del encuentro.

Este trabajo permitió articular los aspectos políticos, organizativos, comunicacionales y operativos de una Asamblea que busca fortalecer la participación democrática de las asociaciones afiliadas y de sus dirigencias.

Homenaje a Alicia Lira Matus

Como parte del acto inaugural, la ANEF rindió homenaje a Alicia Lira Matus, Premio Nacional de Derechos Humanos 2026, reconocida por su trayectoria de más de medio siglo en la defensa de los derechos humanos, la memoria, la verdad, la justicia y la lucha contra la impunidad en Chile.

El homenaje destacó su compromiso inquebrantable y su acompañamiento a las familias de las víctimas de la dictadura. La ANEF valoró especialmente que su trayectoria representa una lucha colectiva y que su labor también ha contribuido a mantener viva la memoria de las funcionarias y los funcionarios públicos víctimas de violaciones a los derechos humanos.

Durante la actividad se contempló la exhibición de un video, un reconocimiento institucional y la entrega de un galvano, flores y un obsequio por parte del presidente nacional de la ANEF, José Pérez Debelli. Los asistentes aplaudieron de pie a Alicia Lir,a quien con lágrimas en sus ojos agradeció el cariño y este reconocimiento.

“Los reconocimientos tienen sentido cuando representan una lucha colectiva”, fue una de las frases de Alicia Lira Matus y que sintetiza el sentido del homenaje realizado por la ANEF.

Cuenta pública: balance y desafíos

En el marco de la Asamblea, el presidente de la ANEF presentó la cuenta pública correspondiente al período 2024–2025. En su intervención, señaló que rendir cuenta no constituye una ceremonia protocolar, sino un deber democrático de toda dirigencia que recibe su legitimidad de las bases.

Entre los principales hitos mencionados se encuentra el protocolo de nueve puntos suscrito con el Gobierno el 12 de septiembre de 2024, orientado a avanzar hacia un nuevo modelo de empleo público. El acuerdo incorporó materias como ingreso por mérito, carrera funcionaria, capacitación, evaluación del desempeño, movilidad, confianza legítima y diferenciación entre funciones permanentes y cargos de confianza política.

También incluyó la jornada laboral de 40 horas, el trabajo híbrido, el incentivo al retiro, la equidad salarial de género, el Convenio 190 de la OIT y la Ley Karin.

La cuenta recordó además las movilizaciones realizadas junto con la CUT y la Mesa del Sector Público, el reajuste de 4,9% alcanzado en 2024, la permanencia de los aguinaldos, el bono de escolaridad y el bono de vacaciones, junto con la extensión de cupos del incentivo al retiro hasta 2035, medidas consagradas en la Ley N.º 21.724.

Durante 2025, la ANEF enfrentó la crisis asociada al uso irregular de licencias médicas. La organización condenó las prácticas fraudulentas y sostuvo que quienes defrauden deben responder ante la ley, pero advirtió que la mayoría de las funcionarias y funcionarios que cumplen correctamente sus labores no pueden ser tratados como sospechosos.

La ANEF participó en instancias parlamentarias relacionadas con esta materia y reafirmó que las medidas de control deben respetar la presunción de inocencia y el debido proceso, sin transformarse en persecución política ni en una justificación para precarizar el empleo público.

Defender el Estado y el empleo público

Uno de los ejes centrales de la cuenta pública fue la defensa del Estado como garantía de derechos y servicios para la ciudadanía. La ANEF planteó que la función pública no puede entenderse como una suma de trámites o procedimientos administrativos, sino como la presencia concreta del Estado en la vida cotidiana de las personas.

La atención de salud, el Registro Civil, la fiscalización laboral, la protección de niños, niñas y adolescentes, la defensa de las personas consumidoras, el control aduanero y la seguridad pública fueron presentados como expresiones de una función pública estratégica. Desde esta perspectiva, defender el Estado significa proteger especialmente a quienes dependen de los servicios públicos y enfrentan mayores niveles de vulnerabilidad.

La organización también sostuvo que un Estado fuerte es necesario para el desarrollo económico, la regulación de los mercados, la protección del medioambiente, la seguridad pública, la probidad y la prevención del crimen organizado.

En ese marco, se identificaron cuatro amenazas principales: el desprestigio ideológico del Estado, la captura clientelar del aparato público, la captura por parte del poder económico y la infiltración del crimen organizado en instituciones estratégicas.

Frente a estas amenazas, la ANEF propuso responder con información, evidencia y una agenda capaz de disputar el sentido común. La organización enfatizó que modernizar el Estado no debe significar precarizar el empleo público y que cualquier proceso de modernización debe incorporar la participación real de las funcionarias, los funcionarios y sus organizaciones sindicales.

Estabilidad, probidad y carrera funcionaria

La ANEF defendió la estabilidad laboral como una garantía para la ciudadanía y no como un privilegio corporativo. Según lo planteado en la cuenta pública, un empleo estable permite preservar la memoria institucional, fortalecer la independencia funcionaria y reducir las presiones que pueden favorecer prácticas de corrupción.

En la misma línea, la organización rechazó que el Estado sea utilizado como un “botín político” para premiar lealtades o instalar personas sin la idoneidad necesaria en cargos públicos. La ANEF demandó una separación clara entre la administración civil profesional y los gobiernos de turno, junto con sistemas transparentes de ingreso, carrera funcionaria y promoción basada en el mérito.

La organización sostuvo que las trabajadoras y los trabajadores públicos no son operadores de los gobiernos, sino servidores del Estado y de la ciudadanía. Por ello, la relación con las autoridades debe ser de contraparte sindical, con autonomía y capacidad de diálogo, propuesta y movilización.

Del diagnóstico a la movilización

En la parte final de su intervención, el presidente de la ANEF anunció que el Plan de Movilización Estratégico, aprobado por la organización, dejará de ser un documento para transformarse en una tarea concreta.

El Directorio Nacional presentará el plan en los consejos regionales, en el Consejo de Presidentes y en las coordinaciones ministeriales. También se actualizará el catastro de dirigentas y dirigentes de las asociaciones afiliadas y se convocarán asambleas informativas presenciales y virtuales en Santiago y regiones.

La estrategia contempla campañas informativas, volanteos, acciones digitales, conferencias de prensa y alianzas con la CUT, federaciones ministeriales, universidades, municipalidades, organizaciones territoriales, federaciones estudiantiles y otras organizaciones sociales.

La movilización será escalonada: comenzará con jornadas informativas y podrá avanzar hacia acciones públicas, movilizaciones visibles y paralizaciones, de acuerdo con la evolución del escenario y las definiciones adoptadas por la organización.

La ANEF enfatizó que estas acciones no buscan únicamente defender a las funcionarias y los funcionarios públicos, sino también proteger los programas sociales y los derechos de la ciudadanía que dependen del trabajo de los servicios del Estado.

Proyecciones para la ANEF

La cuenta pública también planteó la necesidad de convocar, durante el actual mandato, una Asamblea Nacional Orgánica que permita revisar y armonizar la Ley N.º 19.296, el Estatuto de la ANEF y los reglamentos de la Confederación.

Asimismo, se propuso crear un centro intelectual sindical de la ANEF, destinado a sistematizar experiencias, producir información y aportar datos objetivos para las disputas políticas, económicas e ideológicas relacionadas con el Estado y el empleo público.

Con estas definiciones, la XXVI Asamblea Nacional Ordinaria se proyecta como una instancia de balance, debate y acción. La ANEF reafirma así su identidad como organización sindical y política, con presencia nacional, autonomía, capacidad de movilización y compromiso con la defensa del Estado democrático, los derechos sociales y el trabajo decente.

“Sin funcionarias y funcionarios públicos no hay Estado. Sin trabajadoras y trabajadores no hay servicio. No defendemos privilegios: defendemos derechos”.