Dirigentes nacionales de la ANEF asistieron, este martes 02 de septiembre, al homenaje a la emblemática activista de derechos humanos Ana González de Recabarren, quien este año cumpliría 100 años (1925-2018). La actividad político cultural, el concierto “Convertí mis lágrimas en lucha”, se desarrolló con un Teatro Nacional Chileno a butaca llena y colmado de emotividad.
En la oportunidad, se entregaron varios saludos en reconocimiento al legado de Ana González, su impronta en la lucha por la memoria, la verdad y la justicia. “Desde la ANEF tenemos la convicción y seguridad que parte de nuestra labor como dirigentes sindicales es defender los Derechos Humanos y la Memoria. Y estar acá hoy es un acto de reconocimiento a todas esas personas que nos enseñaron esa labor, como Ana González, a quien reconocimos en su momento con el galardón Fresia Arcos Albarracín”, manifestó el presidente de la Agrupación, José Pérez Debelli.
Cuatro miembros de la familia de la Ana González fueron detenidos, torturados y desaparecidos durante la dictadura cívico militar. Luego, González integró la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), entregando su vida a lucha por la verdad, la justicia, la no repetición y la memoria colectiva. “El olvido es la forma más cruel de la muerte”, afirmó su hijo, Ricardo de Recabarren González.
En este acto se hizo entrega del premio “Ana González de Recabarren. Reconocimiento a mujeres líderes y luchadoras sociales”, que recayó en Victoria Díaz Caro, integrante de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) por su destacada trayectoria, compromiso y contribución en materia de luchas sociales, resistencia y derechos humanos.