ANEF Valparaíso: unidos y en pie de guerra ante los desafíos del estado

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Con una asistencia que reafirmó la unidad del gremio y la mirada firme en el horizonte, la Región de Valparaíso se convirtió en  otro espacio de la lucha sindical este lunes 17 de agosto, durante la realización de la Asamblea Regional de Presidentas y Presidentes de Asociaciones Base de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF).

En una jornada de análisis político-sindical y proyección estratégica, el directorio regional recibió en sus filas a la máxima representación nacional, encabezada por el presidente José Pérez Debelli y el secretario Carlos Insunza Rojas, quienes compartieron el estrado con la directiva local para trazar colectivamente las rutas de acción que marcarán el pulso del servicio público durante los próximos meses.

La hora de la organización y la memoria

«Estamos cumpliendo con el mandato de acercar el trabajo del directorio nacional a nuestras organizaciones afiliadas. No venimos a dar discursos vacíos, venimos a escuchar, a responder y a preparar el terreno», sentenció Pérez Debelli, al hacer un llamado a la movilización de conciencias ante la inminente renovación de contratas de noviembre de 2026. «No podemos permitir que los acontecimientos nos pillen desprevenidos. La alerta temprana y la exigencia de información son nuestras primeras trincheras», añadió el líder gremial, recordando los compromisos adquiridos en la pasada Asamblea Extraordinaria y el desafío que representa la próxima Asamblea Nacional Ordinaria del 1, 2 y 3 de septiembre.

En este contexto, el directorio nacional, fiel al mandato soberano de sus bases, ha puesto en jaque al Ejecutivo para instalar una mesa sectorial de negociación, utilizando como estandarte los parámetros definidos en la carta del 6 de julio. La consigna es clara: blindar el presupuesto de los servicios públicos y empoderar a cada funcionario para que exija la información que por derecho le corresponde.

Defensa de la soberanía estatal frente al embate neoliberal

La intervención del secretario nacional, Carlos Insunza Rojas, encendió el debate político al poner en perspectiva el escenario actual. Con una mirada que trasciende lo contingente, Insunza Rojas advirtió sobre la «arremetida multilateral» del actual Gobierno de José Antonio Kast contra los derechos y conquistas de las y los trabajadores.

«Somos servidores públicos permanentes, al servicio de la ciudadanía. Un gobierno tiene todo el derecho de desplegar su agenda, pero no puede, bajo ningún punto de vista, destruir la función pública ni acotar sus capacidades. Si se daña el Estado, el perjuicio final no es solo para el funcionario, es para la sociedad en su conjunto», declaró con énfasis. En ese sentido, llamó a la inteligencia estratégica del movimiento: «Dosificar y elegir las batallas que debemos brindar, pero librarlas con la fuerza de la razón y la razón de nuestra causa».

Herramientas para la resistencia y la cultura sindical

La asamblea no solo fue un espacio de arenga, sino también de preparación táctica. El asesor jurídico de ANEF, Matías Rodríguez, desmenuzó las aristas legales de la cesación de funciones y los despidos, entregando un verdadero «arsenal jurídico» a los dirigentes para que blinden a sus bases y apelen sin temor a cada injusticia laboral.

En un gesto que amalgama la lucha política con la producción intelectual, la funcionaria de la Defensoría Penal Pública, y periodista, Sandra Reyes León presentó su libro «Se acata pero no se cumple». Con la crudeza de los datos y la pasión de quien escribe desde la trinchera, la compañera periodista expuso un análisis profundo sobre la aplicación de la Ley Karin, recordando a los presentes que la memoria y la denuncia son también armas de resistencia.

La directiva regional de ANEF Valparaíso, al cierre de la jornada, agradeció la presencia y la disposición de sus dirigentes, reafirmando que este gremio no claudica ni se arredra. «Seguimos dando la cara en el territorio, asumiendo el rol que nos exige la historia», concluyeron, en una clara señal de que el movimiento fiscal se prepara para escribir su próximo capítulo con la tinta de la organización y la dignidad.